Los próximos tres meses parecerán una eternidad puertas adentro de la Unión Cívica Radical (UCR). Con el 20 de septiembre como fecha para las internas, hay charlas entre distintas corrientes del centenario partido para tratar de alcanzar la unidad (o al menos un consenso). Y uno de los interrogantes centrales pasa por qué rol desempeñará el radicalismo tucumano con miras al 2027 electoral.
Si bien las consultoras anticipan un escenario de polarización con miras al año próximo, con el Partido Justicialista y La Libertad Avanza (LLA) como protagonistas centrales de la próxima contienda, en los hechos la UCR de Tucumán es el espacio que mayor representatividad alcanzó en los comicios de 2023 después del justicialismo.
Desde entonces, a la vez, distintos dirigentes comenzaron a alejarse de la casona de Catamarca 851, algunos para sumarse a la Casa de Gobierno y otros para acercarse al armado libertario que lidera Javier Milei a nivel nacional.
El 11 de marzo de 2025, con los mandatos partidarios caducos y tras los frustrados intentos de renovar sus autoridades, la UCR nacional dispuso la intervención de esa agrupación política en el Distrito Tucumán.
Más de un año después, los titulares interinos Jorge Raúl Rizzotti (Jujuy) y Hernán Abel Rossi (CABA) dictaron la resolución que llama a los afiliados a sufragar el 20 de septiembre para definir los cargos partidarios.
Una sentencia de la Cámara Electoral
La convocatoria llegó poco antes de la sentencia de la Cámara Electoral Nacional (CEN) en la demanda interpuesta por el legislador provincial Agustín Romano Norri para requerir el inmediato cese de la intervención.
Al dictar el fallo, el tribunal integrado por Daniel Bejas y Ricardo Dalla Via tuvo en cuenta la respuesta del apoderado del centenario partido a nivel nacional respecto a una consulta respecto a la situación de la UCR-Tucumán.
Por ello, si bien la sentencia ratificó el rechazo a la demanda resuelto por la jueza federal de primera instancia, María Servini, a la vez instó al radicalismo a convocar a las internas “dentro de los 15 días de notificada la presente (resolución judicial), si aún no se hubiera hecho en el distrito Tucumán, con el objeto de procurar la debida normalización del partido, con estricto cumplimiento del cronograma que a tal efecto se establezca”. Desde la UCR nacional se comunicó a los tribunales que ya está la fecha confirmada para ir a las urnas.
Al margen de este expediente, las tensiones persisten. Y si bien hay diversas corrientes -prácticamente, cada referente cuenta con un sector propio-, en principio se mantienen los dos grupos que habían sostenido el enfrentamiento previo a las frustradas elecciones partidarias de 2025.
Días atrás, ante una consulta de LA GACETA, el ex presidente de la UCR Tucumán, Roberto Sánchez, se había expresado a favor de la unidad, aunque había advertido que las internas son la herramienta que tienen los afiliados para escoger sus representantes en caso de que no se constituya una lista de consenso.
Esa fue la postura que adoptó también José Francisco “Lucho” Argañaraz, otro experimentado dirigente de la UCR local. “Discutir si hubo demoras o no en la convocatoria debe quedar en el pasado. Tenemos tiempo de movilizar el partido con su estructura interna para llegar a la fecha de los comicios de la mejor manera. Y tiene que ser un proceso civilizado. No estamos para escándalos”, añadió el ex concejal. Consideró a la vez que muchos referentes “pueden ser candidatos” a la presidencia de la UCR de Tucumán- “Es cuestión de sentarse y hablar. Sincerarnos primero los que quedamos en el partido. Y dar los pasos necesarios en cuanto a ver qué queremos. La gente nos votó para que seamos oposición, tanto del Gobierno nacional como del provincial”, sostuvo Argañaraz.
“Maniobras dilatorias”
Aunque puertas adentro hay charlas y reuniones entre correligionarios, en la UCR hay más interrogantes que certezas. Por caso, resta ver qué rol desempeñarán los correligionarios que integran el espacio del diputado Mariano Campero (LLA), expulsado de la UCR en diciembre por haber apoyado iniciativas de la Nación, aunque su estructura todavía conserva dirigentes en condiciones de participar.
En tanto, Romano Norri cuestionó la composición de la Junta Electoral partidaria. “Las maniobras dilatorias ya no les alcanzarán; seguiremos firmes para garantizar una transparencia real para los afiliados”, dijo el legislador. Y recalcó la importancia de la demanda interpuesta para que finalmente se celebren las internas.